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Té Negro

Chiles Secos y Condimentos
Publicado en Especias · 15 Junio 2020
El té negro es un producto hecho de la planta Camellia sinensis. Las hojas y los tallos envejecidos se utilizan con fines medicinales.

El té negro se utiliza para mejorar el estado de alerta mental, así como el aprendizaje, la memoria y la habilidad para procesar la información. También se usa para tratar condiciones como cefaleas, la presión arterial alta y baja, para prevenir
la enfermedad de Parkinson, entre muchas otras condiciones; aunque no existe buena evidencia científica para apoyar estos usos.

El té negro se consume como bebida caliente o fría.

PROCESO DE ELABORACIÓN DEL TE NEGRO

El té negro es un té fermentado, lo que quiere decir que su proceso de elaboración incluye cuatro pasos: marchitamiento, enrollado, fermentación y desecación.

Todos los tipos de té provienen de un árbol oriental, denominado por los botánicos Camelia Sinensis o Thea Sinensis. Es un árbol de hoja perenne, elíptica con flores blancas y un tipo de fruto capsular con tres semillas negruzcas. Puede alcanzar
hasta 10 o 15 metros de altura en su estado más salvaje, pero el que se cultiva para su recolección se suele talar a una altura de 1 o 1.5 metros para facilitar la recolección de sus hojas.

Todo empieza con la recolección de las hojas que en un principio se extienden y se dejan marchitar (las variedades más refinadas se secan a la sombra). Este proceso de marchitación se prolonga hasta que las hojas resultan suficientemente flexibles para enrollarlas sin que se rompan. Las hojas durante este proceso desprenden una fragancia natural que nos recuerda a la manzana.

Una vez que la hoja está marchita, se enrollan para que libere las sustancias químicas que determinarán su aroma y su color final.

A continuación, se rompen estos terrones de té y se extiende la hoja en un ambiente húmedo y fresco durante tres o cuatro horas y media para que absorba el oxígeno que provoca una reacción química y así las hojas adoptan tonos cobrizos.

Las hojas oxidadas se desecan para detener el proceso natural de descomposición, oscureciéndose sus partículas y adoptando el aroma característico del té negro.

Así que cuando se trata de un té negro el proceso de elaboración pasa por estas 4 fases:

1. MARCHITAMIENTO: cuyo objetivo es eliminar en las hojas frescas una parte de la humedad, es decir, deshidratarlas. Las hojas deben perder entre el 40 y el 50% del agua que contienen, Para ello se utilizan varios métodos. En algunos lugares las colocan en grandes cubos con fondo perforado o de rejilla, sobre cañizos de tela o en capas de enrejadas metálicos. Según la región y sus condiciones climáticas, esta operación puede ser apoyada por grandes ventiladores que lanzan y aspiran aire caliente a través de las hojas.

Según sea la intensidad del marchitamiento los resultados obtenidos serán muy diferentes. De esta forma, un marchitado ligero dará lugar a una hoja frágil que puede romperse fácilmente durante el proceso de enrollado. Por el contrario, si el marchitado es potente (elimina aproximadamente un 50% de humedad de la hoja) la hoja se seca más y se dificulta su enrollado. La intensidad del marchitado incide en el carácter final de la infusión de té negro.

2. ENROLLADO: Consiste en romper las células de las hojas para liberar una serie de sustancias que a su vez interactúan, desencadenando sucesivas reacciones químicas que permiten la fermentación posterior.

3. FERMENTACIÓN: En este proceso se convierte la hoja de té en un té negro. Las hojas se extienden o se exponen al aire para que reciba el oxígeno que produce las reacciones químicas necesarias para fermentarlas. Esta fase es muy importante, ya que si la fermentación es corta el té tendrá un sabor acre, herbáceo y no contará con la madurez suficiente. Por el contrario, si es excesiva, las hojas tendrán la apariencia de quemadas, y la infusión no contendrá los deseados matices aromáticos del té negro.

4. SECADO: Su objetivo es detener la fermentación en el punto óptimo de agua. Para ello el productor juega con dos variables: el tiempo y la temperatura. Y de esta forma es como se consiguen las mejores variedades de té negro.

TIPOS DE TE NEGRO

 Té negro Assam: Las hojas de té tienen un fuerte y aromático sabor. Su infusión es de color dorado obscuro. Su mejor cosecha es la de mayo a junio.

 Té negro Ceylan: Las hojas de té son muy aromáticas y su sabor ácido. Su infusión es de color ámbar y es rico en extractos. Las mejores plantaciones son las de Pettiagalla y Knilworth.

 Té negro Darjeeling: Es uno de los tés negros más selectos. Las hojas de té tienen un ligero aroma afrutado. Su infusión es de color claro y brillante. Ideal para tomar por la tarde.

 Tés negros aromatizados: Para las mezclas de los tés negros aromatizados se utiliza como base el té Ceylan. Colorido para la vista y el paladar. Deliciosos y exóticos sabores, abundante surtido de aromas de té negro. Desde los más clásicos hasta las creaciones más innovadoras.



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